Cuando la injusticia se mete con el mango de los laburantes
- Santa Cruz Nuestro Lugar
- hace 9 horas
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¡Mammmmadera! Ahora resulta que la Comisión Directiva del SOEM tuvo que salir a declarar el "Estado de Alerta y Movilización" porque, tras una reunión con las autoridades de Hacienda de la Municipalidad, se notificó que el cobro de los salarios está en la cuerda floja. ¿El motivo? Un fallo del Tribunal Superior de Justicia y la amenaza latente de que se van a retener los fondos de la coparticipación. ¡Dejame de joder!

Acá la cosa es clara: el Municipio se encuentra con las manos atadas porque desde los tribunales le meten el perro con los recursos. Siempre la misma historia. Los de arriba, con los trajes bien planchados en la comodidad de sus despachos judiciales, juegan a la polÃtica pesada, dictan resoluciones entre cuatro paredes, y a los que terminan abrochando y dejando en la lona es a los laburantes municipales que mantienen en pie esta ciudad ¿Cómo pretenden que la gente pague el alquiler o pare la olla si les recortan los ingresos por un capricho de los jueces? Es una verdadera falta de respeto.
Y acá es donde se le ven los hilos a la jugada: la peligrosa injerencia del Poder Judicial en las cuentas públicas. Ahora los magistrados se convirtieron en contadores y liquidadores de sueldos. Cuando el Tribunal Superior de Justicia mete la cuchara para congelar fondos coparticipables, no está buscando el equilibrio institucional; está haciendo polÃtica con el estómago de la gente. Usar los fallos como un garrote financiero para presionar es un lÃmite que no se deberÃa cruzar jamás.
Esta pelÃcula ya la vimos mil veces en la historia argentina y siempre terminó de la peor manera. Es la misma matriz que sufrimos en los años 90 o en la trágica crisis del 2001, cuando ciertos sectores de la justicia firmaban cautelares y fallos que habilitaban el recorte del 13% a los estatales y jubilados, o daban luz verde al corralito que licuó los ahorros de toda la vida. Cada vez que la corporación judicial se mete a timbear con los recursos que van derecho al bolsillo de los trabajadores, el resultado es el mismo: malaria, conflicto social y las familias de a pie pagando los platos rotos de los que jamás pisaron un barrio. Son antecedentes nefastos que demuestran que cuando la justicia se desvÃa de su función y se vuelve una herramienta de presión económica, debilita la democracia.
Ante esta situación, el sindicato ya avisó que se planta y se mantiene en seguimiento permanente para cuidar el mango y los derechos de los compañeros. Y hacen muy bien. A estos sectores, si no les mostrás firmeza y organización en la calle, te pasan por arriba sin culpa alguna.
Habrá que estar atentos e informarse únicamente por los canales oficiales del gremio para que no metan púa ni desinformen en este escenario tan delicado. Pero que les quede bien clarito a los jueces de turno: con el pan de los hijos de los trabajadores no se juega. Si tocan un solo sueldo por culpa de sus fallos, que se hagan cargo del descalabro que van a generar.
Por @_fernandocabrera
