D'Amico y su hot sale de la infracción
- Santa Cruz Nuestro Lugar

- 13 ene
- 2 min de lectura

En Río Gallegos siempre hay margen para el asombro. Cuando uno cree que ya vio todo, aparece el Estado con una mueca de vivo criollo y te dice: tranquilo campeón, lo tuyo no fue tan grave. Y así, en la ciudad donde los autos vuelan bajo, los semáforos son sugerencias filosóficas y las esquinas funcionan como ruletas rusas, el remedio elegido no es endurecer controles ni castigar a los que manejan como si estuvieran jugando al GTA… no. Acá se premia.
Porque mientras los “asesinos al volante” siguen acumulando multas como figuritas repetidas, el municipio —con Daniela D’Amico a cargo del Ejecutivo por ausencia de Grasso— saca de la galera un plan de regularización que es casi una caricia: 50% de descuento en la multa y 100% de quita de intereses. Un dos por uno moral. Chocaste, pasaste en rojo, manejaste como un animal… pero no pasa nada, pagá la mitad y seguimos.
La pedagogía vial versión Río Gallegos es fascinante: no importa si pusiste en riesgo vidas, si hiciste del volante un arma impropia o si convertiste la calle en pista de pruebas. El mensaje es claro y cristalino: no seas boludo, no pagues a tiempo, total después viene el perdón. Acá el infractor no es un problema: es un cliente al que hay que seducir.
Todo muy “excepcional y transitorio”, como siempre. Excepcionalmente siempre. Transitoriamente para siempre. Porque en lugar de discutir multas más duras, controles reales o sanciones ejemplares, se opta por la lógica del vale todo con descuento. Una especie de Hot Sale de la infracción: pasá, llevate la multa rebajada, sin intereses y sin culpa.
En una ciudad atravesada por muertes viales, choques evitables y conductas de manejo que rozan lo criminal, el Estado decide ser comprensivo. Casi maternal. Falta que te den un abrazo y te digan “andá despacio la próxima”.
Después nos preguntamos por qué nadie respeta nada. Pero claro, si manejar mal sale barato y esperar conviene, el problema no es el conductor: es el sistema que lo invita a seguir siendo un peligro con factura bonificada.
Río Gallegos, capital del viento… y del perdón al volante.
Por @_fernandocabrera




Comentarios