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El Banco Central habilita el embargo express a deudores

Foto del escritor: Santa Cruz Nuestro Lugar
Santa Cruz Nuestro Lugar
29 ago
3 min de lectura

Chau a la intermediación judicial: cómo el débito directo cruzado entre cuentas y billeteras virtuales amenaza con manotearte la guita sin pedir permiso.

Pará, pará, pará. Pará un cachito y prestá atención porque esta no es el típico mandibuleo económico de la tele. Si vos -querido lector de Santa Cruz nuestro lugar- sos de los miles de laburantes que andan pedaleando la diaria, raspando la olla y pidiendo un manguito en la billetera virtual del momento —ya sabés, la amarilla de toda la vida o cualquier otra—, agarrate fuerte porque la nueva jugada del Banco Central de la República Argentina te va a dejar mirando a Punta Loyola.


Resulta que la autoridad monetaria sacó de la galera una reglamentación que, bajo el chamuyo de "agilizar el cobro de créditos" y "bajar la morosidad" en el ecosistema fintech, le regala un cheque en blanco a los prestamistas. ¿Cómo chucha es eso? Habilitaron lo que en el barrio ya bautizamos sin anestesia como el embargo express.


Hasta ahora la cosa era simple. Vos ibas a la app del momento, pedías un crédito a sola firma porque te ajustaba el agua al cuello para llegar a fin de mes, y si te atrasabas con las cuotas, el cobro automático se limitaba únicamente al saldo que tuvieras en esa misma billetera. Si tenías la cuenta en cero porque habías pasado el sueldo a otra parte, la fintech tenía que comerse los mocos o, en el peor de los casos, iniciarte un juicio ejecutivo. Tenía que intervenir un juez, mandar un oficio y recién ahí decretar un embargo formal, igualito a como se tramita una cuota alimentaria. Lento, burocrático y con garantías procesales en el medio.


A partir de este lunes, chau compadre. Se saltearon de un plumazo la figura del juez.

Ahora si sacás un préstamo en la billetera de Mercado Pago y no tenés un peso ahí para pagar la cuota, la empresa estará autorizada a meterle la mano en el bolsillo a tu cuenta en el Banco Provincia, en el Banco Nación o en cualquier otra entidad donde detecte que tenés fondos declarados.


El argumento oficial que repiten los defensores de la medida en los canales de noticias es muy lindo en los papeles. Te dicen: "Bueno, pero esto es legal porque requiere el consentimiento expreso del usuario, quien además puede revocarlo cuando quiera". ¡Por favor! Decir eso es tomarnos de giles.


¿Qué consentimiento me estás hablando si para pedir tres mangos con cincuenta para comprar comida o pagar la luz te clavan un TyC de veinte páginas? A partir del lunes no va a haber opción de decir "che, esto no me conviene". El consentimiento te lo van a meter de prepo. Si no aceptás la clausulita de "Autorizo a debitar de cualquiera de mis cuentas en el sistema financiero", la app te tira un cartelote rojo, te deniega el crédito y a otra cosa. Vas a firmar con el codo lo que no querés firmar con la mano porque estás en la lona. Una extorsión institucionalizada.


Acá es donde queda al desnudo la tremenda falacia de la narrativa oficial. Te hablan de la libertad de mercado, del libre acuerdo entre partes y de no intervenir en la economía, pero cuando la morosidad sube porque la gente no da más de la inflación y los salarios de miseria, el Estado sale corriendo a ponerle el pecho a las corporaciones financieras. Están defendiendo a los usureros de guante blanco.


El embargo express no es más que una vía rápida para que las fintech y las entidades bancarias te manoteen la guita del sueldo, del aguinaldo o de una changa en el mismísimo segundo en que ingrese a cualquier cuenta a tu nombre. Sin derecho a pataleo, sin notificación previa y sin que un magistrado evalúe si te están dejando plata suficiente para darle de comer a tus pibes.


Para hacerla corta: para el laburante que se atrasa, todo el peso de la tecnología y la celeridad administrativa; para los fondos que cobran tasas usureras del 200% anual, todas las garantías de cobro automático. Una vez más, el hilo se corta por lo más delgado. Avisale a tu vecino, porque desde este lunes, si tenés un descubierto en la app amarilla, tu cuenta bancaria de toda la vida también está en capilla.

Por @_fernandocabrera

 
 
 

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