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  • Foto del escritorSanta Cruz Nuestro Lugar

El otoño y sus colores, a la tierra de Glaciares todo le queda bien

La estación favorita de muchos no sólo por los cielos sino por la explosión de colores que la llegada del otoño significa en las hojas de los árboles: tonos rojizos y dorados, marrones y naranjas. Los bosques y parques se transforman en un espectáculo que deleitan la vista y El Calafate con un maravilloso entorno da cuenta de ello.

Aunque no es una novedad para nadie maravillarse por el encanto y la majestuosidad de los tonos azules, celestes y turquesas de los bloques de hielo milenario sobre el Lago Argentino en el Parque Nacional “Los Glaciares”, esta época del año también maravilla a los visitantes en la ciudad de El Calafate.

Los atractivos naturales en un escenario que supo combinar con la industria del turismo su norte para desarrollarse, ofrece una identidad visual patagónica austral de roca y madera que amalgama los espacios “verdes” con las construcciones de viviendas y locales comerciales bajo el mismo concepto.


Especies autóctonas e introducidas: lenga, ñire, coihue, sauco, álamo y pino, entre otras con la llegada del otoño invitan a contemplar este fenómeno natural en el que se preparan para la llegada del invierno despojándose de sus hojas, y mientras lo hacen, cambian los pigmentos de sus colores con un intenso brillo y escenas que enamoran.


Que sea la estación favorita de muchos no es casual, existen estudios que han demostrado que los colores cálidos, como los tonos tan presentes en otoño, pueden ayudarnos a sentirnos más cálidos y reconfortantes, lo que puede tener un efecto relajante y calmante en quienes apreciamos el entorno.


Esta atmósfera encantadora no es sólo visual en la ciudad ordenada y limpia de El Calafate, el caminar sobre las hojas crujientes recorriendo sus calles, mirando vidrieras con productos autóctonos con el aroma de la madera ardiendo de las parrillas o acariciando a algún que otro de los perros comunitarios -muchos sí pero amistosos- que acompañan fielmente a los visitantes por la Av. Del Libertador es en sí y en esta época del año una experiencia reconfortante.


Este fin de semana la ciudad tuvo un 97% de ocupación por la llegada de la máxima categoría del automovilismo argentino Turismo Carretera, con más de 25 mil personas en el autódromo recientemente inaugurado “Quique Freile” y un espectáculo que quedará en la retina de la familia fierrera, a su vez la naturaleza también nos regala un espectáculo único en estos días otoñales que nos recuerdan la importancia de apreciar los pequeños detalles del entorno, para valorarlos y vivir el momento presente con alegría porque a la Tierra de Glaciares, el otoño también le sienta bien.


Fotografía: Ahora Calafate

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