top of page

¡Estrolaste la Ferrari, campeón!

  • Foto del escritor: Santa Cruz Nuestro Lugar
    Santa Cruz Nuestro Lugar
  • 4 dic 2025
  • 2 Min. de lectura

Viste cuando el pibe que venía agrandado porque decía que sabía manejar, se sube a la Ferrari del viejo… y la encaja en la primer curva porque confundió el freno con la bocina. Bueno, bienvenidos a Santa Cruz 2025.

El gobierno provincial acaba de pedir un “descubierto” de 15 mil millones de pesos al Banco Santa Cruz para pagar sueldos. Sí, leíste bien: para pagar sueldos. No para obra pública, no para infraestructura, no para diversificar la matriz productiva, no para sacar a la provincia del pantano económico en el que patinamos hace décadas.

No: para no llegar en rojo al día 1.


Según documentación oficial —que ya circula más rápido que chisme de comité— el 3 de diciembre de 2025 el gobernador Claudio Vidal, mediante la ministra de Economía, pidió un “Adelanto Transitorio” amparado en la Comunicación A 6955 del BCRA. Un eufemismo elegante para no decir “che, bancame que no me dan los números”.


La guita —esos 15 mil millones que a cualquier vecino le cuesta imaginar— va directo a la Cuenta Única del Tesoro para cubrir haberes durante apenas quince días hábiles. O sea: estamos viviendo con la tarjeta al límite y pagando el mínimo. La provincia, literalmente, pidiendo fiado para no atrasarse con los sueldos.


Lo más jugoso es la velocidad con la que se quemó el discurso de la “transformación”, la “eficiencia”, el “ordenamiento”, y toda esa sarasa que nos vendieron como si fueran a enderezar la nave. Pero no: la chocaron al toque. Y no contra cualquier cosa, eh… contra la realidad presupuestaria, que debe ser el guardarraíl más antipático del país.


Mientras tanto, desde Casa de Gobierno intentan decorarlo con palabras técnicas, como si ponerle “Adelanto Transitorio” a un rojo feroz cambiara la esencia del problema. Es como decir que no estás quebrado: estás “con liquidez negativa transitoria”. Una poesía contable.


Lo grave no es solo el número —aunque duele— sino el síntoma: una provincia que depende del descubierto para pagar lo más básico demuestra que no hay modelo, no hay previsión y no hay conducción económica real. Y eso que venían a “ordenar”.

Si esto es ordenar, mamita… cómo será desordenar.


A esta altura, la Ferrari ya no solo está estrolada: está hecha un llavero. Y lo peor es que los que tenemos que empujarla hasta el taller… somos siempre los mismos pelotudos, pelotudas, y pelotudxs.


Posdata: ¿Y los aguinaldos?

Por @_fernandocabrera

 
 
 

Comentarios


bottom of page