La Noche de los Bastones Largos: el sueño húmedo de los libertarios
- Santa Cruz Nuestro Lugar

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Hoy, 29 de julio, se cumplen 60 años de la Noche de los Bastones Largos, ese día nefasto donde la dictadura de Onganía mandó a la Federal a reventar a palazos a estudiantes y profesores de la UBA. Ahora, si el buen lector de "Santa Cruz nuestro lugar" lo carbura con un poco de ironía ácida, esa escena sacada de una película de terror es prácticamente un sueño húmedo para Javier Milei.

Para el presidente, las universidades públicas son básicamente aguantaderos del "comunismo", nidos de ratas zurdas y centros de adoctrinamiento gramsciano. En el '66, la yuta metió la palo en las facultades exactamente con la misma excusa de "limpiar el infiltrado marxista", por lo que si a Milei le das un botón rojo para borrar de un plumazo los centros de estudiantes y a los docentes "kukas", te lo aprieta con los ojos cerrados mientras te grita "¡Viva la libertad, carajo!".
La Noche de los Bastones Largos ocurría mientras nuestra provincia de Santa Cruz ni siquiera tenía universidad y aún así caía bajo la bota de la dictadura, pasando a ser intervenida de facto tras el golpe a Arturo Illia: primero con Ricardo Raúl Antonio Borselli asumiendo de manera provisional entre el 28 de junio y el 20 de julio, y pegadito a él con Carlos Alberto Rayneli, nombrado directamente por Onganía para arrancar un largo período de intervención militar en el territorio provincial.
En ese clima de mierda, la junta militar mandó a guardar la autonomía universitaria a puro garrotazo. Ahora bien, para el gobierno actual la autonomía es el pretexto perfecto para "no dejarse auditar" y bancar curros, así que la idea de someter a las facultades encaja justo con su fantasía de ahogarlas presupuestariamente. Ni hablar de la famosa "fuga de cerebros" que provocó la represión al exiliar a los mejores científicos del país: para la visión ancap de Milei, si la ciencia pública no genera retorno inmediato o no la paga un privado, "no hay plata" y no sirve, así que si un físico de Exactas junta los trapos y se va a Silicon Valley, en su cabeza no es una tragedia sino la mano invisible del mercado poniendo orden. Sumale a eso el protocolo antipiquete de Patricia Bullrich y tenés el combo completo: ver a la policía repartiendo leña en Exactas para disciplinar a la "casta universitaria" sería el clímax total de su discurso de mano dura.
Lo irónico es que, si Milei quisiera replicar ese sueño de mandar a la yuta a reprimir la universidad acá en la provincia, la tendría difícil: el actual gobierno libertario de Claudio Vidal viene recortando tanto el presupuesto local que esto de salir a meter palo les hubiera resultado físicamente imposible, si a duras penas y arañando la lata logró cerrar la paritaria de los propios policías. En fin, lo que para el país fue un desastre cultural trágico, para la óptica libertaria sería el escenario ideal con menos zurdos, cero autonomía, achique del Estado a los golpes y la yuta poniendo "orden".
Por @_fernandocabrera




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