Las 600 millones de falacias del Partido Ser y los Libertarios
- Santa Cruz Nuestro Lugar

- hace 6 días
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Qué lindo es despertarse un martes a la mañana y ver cómo nos quieren meter el perro con la misma receta de siempre. Resulta que ahora los libertarios y los militantes de SER andan con el pecho inflado armando una ofensiva mediática digna de un premio al caradurismo más absoluto. Salieron corriendo a los medios a patalear contra el municipio de Río Gallegos, agitando una planillita de Excel —que seguro la armó un pasante en dos minutos— donde te clavan un listado de obras que, ¡oh, casualidad, che!, da la suma exacta de 600 millones de dólares. Clavadito, ni un peso más, ni un peso menos. Son unos genios de la matemática de cotillón. Pero acá es donde entra a jugar la falacia, esa hermosa gimnasia mental de decir una tremenda pelotudez disfrazada de argumento serio para cagarte la cabeza.

Para ponernos un toque académicos —porque estos tipos te corren siempre con que son intelectualmente superiores— vamos a definir qué es este engaño. Sepa el querido lector de "Santa Cruz nuestro lugar" que en la lógica y la filosofía, una falacia es un argumento que parece válido pero que está lógicamente fallado; es una estafa discursiva que tiene la cáscara de una verdad pero que por dentro está completamente vacía. No es un simple error, sino que en la política se usa con la mala leche de persuadir al que está distraído. Acá los muchachos de SER y los libertarios nos están aplicando una falacia de manual conocida en la academia como "ignoratio elenchi", o falacia de la cortina de humo. Consiste en desviar la atención del punto posta, que es la letra chica de la ley, para meter un tema que suena hermoso como las ochenta y tres obras prometidas. Te arman un debate ficticio sobre el progreso para que no mires el verdadero problema, sumando además una falacia de falsa causa al pretender que la aprobación de la ley implica automáticamente la ejecución del asfalto, cuando en realidad no hay ningún nexo lógico ni jurídico que los obligue.
A ver, manga de cráneos, si es todo tan transparente y tienen las obras listas para ejecutar, ¿por qué carajo en el proyecto de ley no pusieron, bien taxativo, que el crédito va exclusivamente a esas obras? No, son vivos. Mirá lo que dice el Artículo 1 del proyecto real, que acá lo tengo entre manos y es para agarrarse la cabeza. Textual, muchachos, no me lo estoy inventando: autorizan al Poder Ejecutivo a endeudarnos hasta el cogote por la módica suma de 600 millones de dólares, pero la trampa no está en el número, sino en el verso que sigue. Dice que es para financiar gastos de capital y programas de desarrollo, y/o la administración de pasivos, que incluye a título enunciativo pero no taxativo la conversión, consolidación o renegociación y la cancelación de deudas. ¡Tomá pa' vo'! Ahí tenés la prueba científica de la mentira y la aplicación práctica de la falacia. El término legal "no taxativo" es el caballo de Troya de todo este asunto. Significa, en buen romance, que te listan las obras para la foto y para que los giles aplaudan, pero legalmente la guita la pueden usar para cualquier otra cosa que se les cante. Es un cheque en blanco y una red de contención legal para que los dólares terminen en cualquier lado menos en las cloacas de Río Gallegos.
Acá lo que falta, además de honestidad, es virtud intelectual y ética. La virtud intelectual, que es la disposición de buscar la verdad de manera honesta y rigurosa, te la debo, porque para armar este relato hay que ser bastante bruto o pensar que el pueblo es estúpido. Y la falta de ética es directamente galopante. La ética pública te exigiría que si vas a emitir títulos de deuda y meterte en los mercados de capitales internacionales —como bien aclara el texto de la ley que van a hacer— juegues con las cartas sobre la mesa. Pero no, la jugada es otra: quieren la teca libre y desregulada para financiar la campaña de 2027 y que la timba la pague el que venga atrás, endeudando a nuestros nietos.
¿Se creen que somos boludos? Esto ya lo vimos con los famosos 200 millones de dólares de YPF que nos iban a poner en el camino del desarrollo. Al final, se la patinaron en vaya a saber qué carajo, y la gente sigue esperando. Es más, el nivel de desfachatez es tan alto que al menos diez de las obras que prometen ahora con este nuevo curro eran exactamente las mismas que se iban a financiar con la guita de YPF. Nos están cobrando dos veces el mismo asado que nunca vamos a comer. La mentira tiene patas cortas, muchachos. Pueden mandar a todos los trolls que quieran a armar bardo y a defender lo indefendible, pero el papelito de la ley los deja en culo. La realidad es una sola: los santacruceños ya estamos curados de espanto, no comemos vidrio, leímos la letra chica, entendemos de lógica y a este cuento chino ya no se lo cree nadie. Dejen de boludear a la gente.
Por @_fernandocabrera




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