Los Thundercats eran una ver#@!a
- Santa Cruz Nuestro Lugar

- 22 abr
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Hoy tuve que ir al bicicletero Condorito, en la entraña misma del Barrio Belgrano. Caí antes de que abran, persiana baja, así que me clavé unos minutos en la vereda, rumiando la espera y mirando a la nada. En eso cae otro flaco en la misma que yo, bici en mano, cara de “llegué temprano al pedo”. Pegamos charla de temas random, tranqui, hasta que le ficho la remera… Thundercats. Y listo, no me pude contener.

Porque si te corrés un toque de la nostalgia, te das cuenta de que nos vendieron un buzón del tamaño de El Chaltén. Nos pintaron a Lion-O y su banda como los campeones de la justicia, pero con un poco de calle la historia es otra: no son héroes ni a palos, son refugiados que cayeron sin que nadie los invite y se mandaron una invasión silenciosa en un planeta que ya tenía dueño.
Le digo al flaco: “Pensalo un segundo: explota su planeta, salen rajando y aterrizan en la Tercera Tierra… ¿alguien les dio el visto bueno? ¿Pidieron permiso? Ni ahí. Cayeron como peludo de regalo”. Y ahí aparece Mumm-Ra, que toda la vida nos lo vendieron como el villano, pero en realidad es el poblador originario que ya estaba ahí, el vecino antiguo, el que tenía historia en ese lugar.
Lo de Lion-O es de manual: llega, arma la Guarida de los Felinos como si fuera un country, clava bandera y encima decide quién es el enemigo. Es el ABC del colonizador, pero disfrazado de dibujito. Tecnología de otro planeta, espada mágica, todo el combo… y del otro lado, Mumm-Ra bancándola con lo que tiene, con lo propio, tratando de que no le copen el barrio.
En eso lo vemos cruzar la calle a Condorito, que venía a abrir el local, y mientras le sacaba los candados a la puerta, el flaco de la remera se queda un segundo en silencio, más reflexivo, y tira:
—Con Superman pasa lo mismo.
—Tal cual —le digo.
Y el tipo remata, medio riéndose pero con algo de verdad:
—Por eso nunca nos duele la cola cuando nos colonizan.
Entramos al local casi sin decir más nada. Pero la idea ya había quedado flotando, como esas cosas que te caen después y no te las podés sacar del coco.
Por @_fernandocabrera




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