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  • Foto del escritorSanta Cruz Nuestro Lugar

Rivalidad al viejo estilo romano: La exclusión de Grasso, un impulso inesperado

La rivalidad política, a menudo marcada por la demagogia, es una arena donde los conflictos y las exclusiones pueden tener efectos paradójicos. En la historia, hemos visto cómo la demagogia ha sido una herramienta para manipular la opinión pública, apelando a las emociones más que a la razón. Sin embargo, en ocasiones, ser el blanco de tales tácticas puede resultar beneficioso.

Consideremos la antigua Roma, donde la enemistad entre Julio César y Pompeyo desató una guerra civil que culminó con la victoria de César. Aunque César emergió como el líder supremo, su rechazo a Pompeyo y su eventual dictadura llevaron a la caída de la República y al nacimiento del Imperio. Este episodio demuestra que, aunque la hostilidad entre líderes puede ser destructiva, también puede ser el catalizador de cambios significativos y duraderos.




 

En el contexto contemporáneo de Río Gallegos, la decisión del gobernador Claudio Vidal de excluir al intendente Pablo Grasso del palco durante las celebraciones del 25 de Mayo generó controversia. No obstante, esta exclusión podría ser una bendición disfrazada para Grasso. Al ser marginado públicamente, Grasso ha ganado una plataforma inesperada y la simpatía de aquellos que ven la acción como una injusticia. Esto podría fortalecer su imagen como un líder resiliente y dedicado, capaz de sobreponerse a la adversidad política.




 

Además, el incidente ha puesto de relieve las tensiones entre el gobierno provincial y el municipal, ofreciendo a Grasso la oportunidad de posicionarse como una figura clave en la lucha contra las divisiones políticas y en favor de la unidad. Mientras que la demagogia puede erosionar la confianza en el liderazgo, la capacidad de Grasso para transformar un rechazo en una ventaja puede restaurar la fe en un liderazgo auténtico y comprometido con el bienestar de la comunidad.

 

En última instancia, la exclusión de Grasso no debe verse como un simple acto de rivalidad, sino como un momento definitorio que podría reforzar su liderazgo y su conexión con los ciudadanos. En lugar de ser una víctima de la demagogia, Grasso emerge como un ejemplo de cómo la adversidad puede ser convertida en una fuerza para el cambio positivo y la cohesión social. Dicho en pocas palabras: Vidal mostró su debilidad política al mostrar su enojo con su enemigo.

Por @_fernandocabrera



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