Tras más de una década de trabajo en una minera fue despedido: "Soy persona con discapacidad, y no me resulta fácil la vida"
- Santa Cruz Nuestro Lugar

- 22 oct 2025
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La comunidad de Perito Moreno se encuentra conmocionada tras la noticia del despido de un grupo de trabajadores de la minera Newmont, la empresa más importante de la región. Entre los afectados se encuentra Leonardo Ramos, de 44 años, quien a través de un emotivo relato en primera persona, no solo lamenta la pérdida de su empleo después de más de una década, sino que también pone el foco en la dramática dificultad que enfrentan las personas con discapacidad para acceder y mantener fuentes de trabajo dignas.

"Después de más de diez años acompañando su crecimiento con entusiasmo y con la esperanza de todo lo que un emprendimiento de estas características puede aportar a nuestra comunidad, lamento profundamente que hoy algunos —no todos— nos consideren descartables", confiesa Ramos, evidenciando la profunda desilusión tras años de compromiso.
La situación de Leonardo Ramos, como persona con discapacidad, añade una capa de urgencia y dolor a la controversia. El despido, a solo una semana de las elecciones, y la aparente "impunidad" en la toma de la decisión, según sus palabras, es doblemente preocupante para él.
"Soy persona con discapacidad, y no me resulta fácil la vida", sentencia Ramos, citando la realidad de miles que luchan por la autonomía y la plena participación. Para él, su trabajo en Newmont era más que un sueldo: "Sin embargo, este trabajo me brindó la posibilidad de articular herramientas que resultaran útiles para el pueblo."
El temor más profundo se centra en ser visto como una carga o un problema a resolver. "Parece que por ser discapacitado soy considerado inservible, un obstáculo del que hay que deshacerse pronto", es la frase más emotiva y desgarradora de su testimonio, un grito que resuena ante la necesidad de que la inclusión deje de ser un mero discurso. "Ojalá que la inclusión no sea solo un eslogan", implora.
Ramos no solo habla de su situación personal, sino que interpela directamente a las autoridades y la empresa sobre el compromiso con la comunidad y el cumplimiento de las normativas vigentes. "¿Qué sucede con la ley 90/10? Que no quede solo en un titular. Que se la aplique", exige, haciendo referencia a la legislación que promueve la contratación de mano de obra local.
La decisión de la minera, manejada con lo que él llama "impunidad" desde "una oficina que ni siquiera está en el pueblo", desmoraliza al resto de los trabajadores y a la comunidad. A pesar de esto, Ramos mantiene la esperanza en sus compañeros: "Dentro de Newmont hay gente excelente, comprometida y dispuesta a luchar por Perito Moreno. Ojalá que esa gente pese más".
El despido de Leonardo Ramos y sus compañeros no es solo un conflicto laboral; es un llamamiento urgente a la reflexión sobre el valor del trabajo local y, crucialmente, sobre la verdadera voluntad de las grandes corporaciones y el Estado de garantizar una inclusión laboral efectiva para las personas con discapacidad, quienes, como Ramos afirma con convicción, tienen "mucho para aportar".




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