top of page

IPC de 3.4% en marzo: “Esto no es inflación estrictamente, es que pegó un salto el nivel de precios relativos”

  • Foto del escritor: Santa Cruz Nuestro Lugar
    Santa Cruz Nuestro Lugar
  • hace 2 horas
  • 5 Min. de lectura

En medio de las malas noticias económicas, judiciales y políticas, el presidente Javier Milei dio un discurso en un evento de la cámara de empresas estadounidenses AMCHAM en el que, visiblemente nervioso y a los gritos, intentó justificar lo injustificable. Sentó al jefe de gabinete Manuel Adorni, acusado de cometer delitos de corrupción, en primera fila para volver a ratificarlo y dijo que el dato de inflación de marzo, que dio 3,4, le había repugnado, pero que “tarde o temprano las cosas van a empezar a funcionar”. Además, dijo que si no hubiese subido la carne la inflación hubiese sido de 2,5 y que “esto no es inflación estrictamente, es que pegó un salto el nivel de precios relativos”.

En medio de un importante operativo de la Casa Militar, con las luces bajas, y con la prensa alejada y encerrada en un corral para que no se pueda acercar a los funcionarios, Milei ingresó al escenario del evento pasadas las seis de la tarde.


Allí comenzó sin rodeos a hablar del número de la inflación que fue del 3,4 en marzo y que, si se cuenta la inflación del primer trimestre ya se acercó a lo que el Presupuesto 2026 prevé para todo el año.


Dijo: “Habitualmente los políticos cuando reciben un mal dato suelen fingir demencia o hablar de cualquier otra cosa, pero como soy Milei y detesto la forma de hacer las cosas de la política tradicional, y como odio a la inflación, y como el dato no me gustó y me repugna, voy a hablar de eso”.


Luego, argumentó que iba a intentar explicar por qué había pasado eso y dio tres motivos: lo que en el gobierno denomina “el riesgo kuka”, después de las lejanas elecciones del año pasado; la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán y la “estacionalidad” del mes de marzo.


“Nosotros no tenemos ningún problema en explicarlo. Para nosotros es bastante claro lo que está pasando y estamos convencidos de que la inflación para adelante va a bajar”, prometió.


Dijo que la Argentina, desde mediados del año pasado “tuvo que enfrentar dos shocks de características descomunales”, y recordó que en mayo la inflación había llegado a tocar el 1,5 por ciento. En ese momento, aprovechó la ocasión para elogiar a su cuestionado e investigado por la justicia jefe de Gabinete, que lo escuchaba desde la primera fila.


“Luego de eso, cuando Manuel hizo esa extraordinaria elección en la ciudad de Buenos Aires que nos permitió ganar dicho lugar contra todo pronóstico, comenzó un ataque feroz por parte de la política, un ataque destituyente, un ataque al corazón del modelo donde en el Congreso pasó más de 40 leyes intentando romper el equilibrio fiscal. No lo lograron”, disparó. Los presentes aplaudieron.


El mandatario agregó que, en ese momento, “no solo el país no voló por los aires, sino que además recibimos un fuerte respaldo en las urnas, donde ganamos por el 41 por ciento y le sacamos 17 puntos de diferencia al kirchnerismo y dimos vuelta en la provincia de Buenos Aires”.


Después, Milei dijo que “marzo es un mes con una estacionalidad muy negativa en términos de inflación”, mencionó el aumento de la carne e intentó justificar: “Si nosotros tomamos la núcleo y le sacamos el efecto de la carne, es decir tomamos la verdaderamente subyacente, está igual que el mes pasado, en 2,5″. “Estos factores puntuales van a desaparecer y la inflación va a caer”, remarcó y agregó “también tengo otra buena noticia y es que la demanda de dinero empezó a crecer”.


A medida que pasaba el discurso, Milei iba subiendo el tono y el nivel de nerviosismo. Comenzó a citar a sus economistas preferidos y en un momento disparó: “el Círculo Rojo hace una hipótesis que es que si queremos crecer tenemos que aceptar tener más inflación y que entonces tendríamos que relajar la política fiscal, relajar la política monetaria para que de esa manera podamos crecer y así ganar una elección aceptando tener más inflación”.


Y puntualizó: “desde mi punto de vista me parece una basura, esa hipótesis me parece inmunda, me parece repugnante. Ese planteo tan insistente desde el Círculo Rojo no sirve porque la política argentina lo aplicó sistemáticamente desde el año 1935 y, si generar inflación generara crecimiento, Argentina tendría que ser potencia mundial. Cuando nosotros llegamos al poder, Argentina iba camino a convertirse en Cuba, con escala en Venezuela”.


En ese punto, volvió a despotricar contra “el círculo rojo, los periodistas y los econochantas”, y señaló: “Es falso que inflar y estimular te va a permitir ganar elecciones, porque si ustedes cambian la política económica, pasan a mentirle a los agentes, a defraudarlos, van a dinamitar la reputación y los van a castigar en las urnas. Con lo cual, lo que nos están proponiendo es que nos suicidemos y no lo vamos a hacer”.


A la salida del evento varios de los presentes se mostraron sorprendidos porque el mandatario dijo en reiteradas ocasiones que “si se tenía que ir se iba”. Otros decían: “Se lo notó nervioso y desaprovechó la oportunidad de hablarle al círculo rojo”. Sobre la inflación agregaban: “Claramente no le gustó el número de la inflación y a ninguno de nosotros tampoco, pero qué vamos hacer...”.


Milei no hizo ninguna autocrítica y prometió que el gobierno seguirá en el mismo camino. “La teoría económica y la evidencia empírica dicen que lo que tenemos que hacer es mantener el equilibrio fiscal, seguir apretando el equilibrio fiscal, seguir con la motosierra”. “La motosierra no se detiene”, gritó desde el atril con las luces casi apagadas.


Y contó que en la última reunión de gabinete dio “la orden expresa de que la motosierra no pare”. “Vamos a seguir recortando el gasto público para poder seguir bajando impuestos, vamos a continuar con la política monetaria apretada y vamos a sacar todos los pesos de la calle hasta que colapse la tasa de inflación”, juró.


Además añadió: “no vamos a ceder un ápice en la política monetaria, no vamos a ceder un ápice en seguir desregulando. Además, vamos a seguir abriendo la economía. No vinimos para eternizarnos en el poder, vinimos a escribir la mejor página de la historia argentina”.


En ese tramo, culpó a “la gente”, en caso de que no quieran votarlo. “Nosotros vamos a hacer lo que corresponde. No vamos a salir del manual. Después la gente podrá elegir otro camino, será responsabilidad de los argentinos”.


Subrayó que él no es “un cínico en términos de utilitarismo político”, que tiene “una dominancia estocástica”, y que no tiene “una mente siniestra, maquiavélica”.


Mientras desde la primera fila lo miraba Manuel Adorni, Milei se animó a decir: “nuestra política es justa y, lo más importante de todo, tiene que ver con nuestros valores morales. Nuestros valores morales señalan que mentir está mal, que estafar o robar está mal”.


Y finalizó: “Nosotros no nos vamos a apartar de los valores judeocristianos y vamos a atarnos al palo del barco, porque no vamos a escuchar los cantos de sirena. Vamos a escribir la mejor página de la historia argentina, nos acompañen o no nos acompañen. Si no nos acompañan, nos volvemos a casa, no pasa nada, todos podemos volver a trabajar al sector privado”.

De Página 12.

 
 
 

Comentarios


bottom of page