Lucha contra la leucemia en Buenos Aires y su familia denuncia abandono de la Caja de Servicios Sociales
- Santa Cruz Nuestro Lugar

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El joven de 22 años, estudiante del IPES, se encuentra internado en Capital Federal. Su madre lanzó una campaña para solventar los enormes gastos de la derivación médica ante la inacción de la obra social provincial, que no brinda respuestas por medicamentos, otorga viáticos irrisorios y demora el recambio de sus implantes cocleares.

La comunidad de la capital santacruceña vuelve a unirse en un abrazo solidario ante la urgente necesidad de un vecino y la evidente desidia burocrática. Se trata del caso de Rodrigo Vargas, un joven de 22 años que atraviesa un delicado cuadro de salud a miles de kilómetros de su hogar, y cuya familia se ha visto obligada a apelar a la ayuda de la población frente a las puertas cerradas de la obra social estatal.
Rodri es sordo a raíz de una enfermedad que padeció durante su niñez. Utiliza implantes cocleares bilaterales que actualmente se encuentran rotos, lo que dificulta severamente su comunicación al funcionar apenas al cincuenta por ciento de su capacidad. Lejos de que esto representara un obstáculo, el joven se encuentra cursando su último año en el Profesorado de Educación Especial del IPES, convirtiéndose en un ejemplo de superación para sus pares.
Sin embargo, el destino lo puso frente a una nueva y difícil prueba. Tras una primera internación en diciembre en el Hospital Regional de Río Gallegos y una posterior derivación al Sanatorio Güemes en Capital Federal durante enero y febrero, el joven retornó a la provincia en marzo sin un diagnóstico claro. A los pocos días su cuadro empeoró, motivando una nueva internación en el nosocomio local y una segunda derivación de urgencia a Buenos Aires. Allí, finalmente, los especialistas le diagnosticaron Leucemia Aguda.
Aunque Rodrigo ya inició su tratamiento de quimioterapia, una complicación respiratoria obligó su traslado a la unidad de terapia intensiva en las últimas horas, donde afortunadamente se encuentra estable y luchando.
El abandono institucional
El drama médico de la familia Vargas choca de frente con el abandono administrativo. Marlene Ampuero Soto, madre del joven, denunció públicamente a la Caja de Servicios Sociales (CSS) por la falta de asistencia.
Según el crudo relato familiar, la madre debe gestionar la provisión de medicamentos oncológicos mediante simples mensajes de WhatsApp, sin obtener respuestas concretas por parte de la entidad. A este grave panorama se suma la inacción histórica respecto al recambio de los implantes cocleares de Rodrigo. Al estar internado en terapia intensiva, donde su madre no puede acompañarlo permanentemente y el personal médico no domina la Lengua de Señas, la reparación de estos aparatos resulta vital para su comunicación básica y no un mero capricho estético.
Por si fuera poco, la familia hizo público que perciben viáticos diarios de apenas 3.000 pesos por parte de la CSS. Una cifra que califica como irrisoria y que no alcanza a cubrir los costos mínimos de traslado entre la Casa de Santa Cruz, el hotel y el sanatorio en una ciudad con los altos costos de vida que maneja Capital Federal.
Cómo colaborar
Frente a los exorbitantes gastos que demanda una derivación médica prolongada y la falta de empatía de la obra social a la que aportan mensualmente, el entorno familiar decidió lanzar una campaña de recaudación de fondos.
Quienes deseen aportar su granito de arena para sostener a Rodrigo y a su madre durante este difícil proceso, pueden hacerlo transfiriendo dinero a la siguiente cuenta:
Alias: Mar.ampuero
Titular: Ampuero Soto Marlene
Mientras Rodrigo pelea valientemente para recuperar su salud y volver a las aulas a cumplir su sueño de ser docente, su familia y la comunidad exigen que los estamentos correspondientes asuman su responsabilidad, garanticen el derecho a la salud y brinden las soluciones urgentes que esta emergencia demanda.




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