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La campaña del PDF. Cuando la política de género se reduce a un spot

  • Foto del escritor: Santa Cruz Nuestro Lugar
    Santa Cruz Nuestro Lugar
  • 17 oct 2025
  • 3 Min. de lectura

Se acercan las elecciones para renovar las bancas en el Congreso de la Nación, y los spots de campaña nos invaden sin pedir permiso al intentar ver un streaming o escuchar música. Recientemente, el candidato José Daniel Álvarez afirmó que el gobierno anterior carecía de protocolos claros y acompañamiento real frente a la violencia de género, y que la actual gestión de Claudio Vidal reglamentó el Programa Acompañar. Demasiada información confusa en un minuto merece ser desglosada.

El gobierno de Alicia Kirchner finalizó su gestión dejando un Ministerio de la Igualdad e Integración con logros tangibles: más de 1.200 trabajadores capacitados en Ley Micaela, más de 150 diplomadas en prevención y abordaje de las violencias, más de 1.500 personas que asistieron a talleres sobre derechos, un convenio con el Colegio de Psicólogos para abordar las masculinidades, y la inserción laboral de una decena de personas trans en el ámbito público y privado, entre otras acciones.


Por decisión del gobernador Claudio Vidal, esta estructura ministerial no solo se desmanteló, sino que, con ello, se desfinanció el programa "Santa Cruz Abraza", una línea de acción provincial clave que fortalecía económicamente a las áreas de género de los municipios. Era el primer programa con presupuesto provincial destinado a la atención directa de emergencias por motivos de género.

Se espera que, a casi dos años de gestión, un gobierno deje de obsesionarse con el pasado y comience a mostrar resultados a la ciudadanía.


¿Eso intentaba el candidato Álvarez al mencionar la reglamentación del Programa Acompañar? La duda es válida, pues a su relato le faltan, precisamente, una o dos partes cruciales. ¿Quiere saber cuáles?

Tras la aprobación de una ley en la Legislatura, el proceso habitual incluye la promulgación (acto del Poder Ejecutivo) y, finalmente, la reglamentación. Si bien estos pasos a veces se omiten, que se cumplan no debería ser un motivo de asombro; sencillamente, es el trabajo que debe hacerse, aunque para Álvarez haya que dedicarle una mención especial.


La información que se omite

Primero, la ley en cuestión (Ley Provincial N.º 3918) fue aprobada por unanimidad en marzo de este año. Se trata de un proyecto de la diputada Agostina Mora que creó el Programa de Acompañamiento a Personas en Situación de Riesgo por Violencia de Género, similar al Acompañar nacional. Su fin es brindar asistencia integral a mujeres y personas LGBTI+ en riesgo, principalmente a través de una ayuda económica equivalente a un Salario Mínimo, Vital y Móvil, durante seis meses.


Lo segundo que Álvarez omite es que esta ley fue promulgada parcialmente por el propio gobernador Vidal, quien vetó algunos artículos al mejor "estilo Milei". Siguiendo la línea del DNU 755/24 de Javier Milei, que redujo los principios del programa nacional, la decisión del gobernador de Santa Cruz fue: reducir el período de prestación de seis a solo tres meses y exigir una denuncia policial o judicial como requisito, en lugar de aceptar el informe social, que es menos revictimizante y más accesible.


Mucho antes de su reciente intento de distanciamiento político, el fiel aliado del presidente impuso las mismas restricciones, obstaculizando una asistencia económica que apenas alcanza los $330.000 mensuales y que solo se garantiza por un trimestre.


¿Cómo estamos por casa?

Con este panorama, lo que sí se sabe es que hoy las áreas de género municipales, de las que tanto se jactan al mencionar el "trabajo con referentes", no reciben ni un solo peso del Estado provincial.


Las responsables de estas áreas en los municipios contaron que los apoyos solicitados a la provincia “nunca llegan”. Los informes sociales sobre situaciones de extrema gravedad son respondidos con "teléfonos descompuestos", dilataciones y obstáculos. A diferencia de otros tiempos, la única herramienta real que les queda es la creatividad y la articulación con instituciones y organizaciones locales.


Su principal fuente de recursos para asistir a mujeres en situación de violencia es, paradójicamente, los módulos de alimentos que se entregan mediante convenios firmados por los intendentes con la Fundación Banco Patagónico de Alimentos para el programa "Nutriendo Futuro". Este programa, destinado a jefas de hogar desocupadas, se nutre de donaciones de módulos alimentarios de La Anónima, el supermercado más grande de la región. Cada caja cuenta con 31 platos de comida, y las cantidades están reguladas bajo convenio. Así, la responsabilidad social empresarial está más presente que el Estado provincial en al menos doce localidades de Santa Cruz.


Vidal y Álvarez están tan obsesionados con la supuesta inacción del pasado que no registran el presente ni perciben las necesidades de la gente. Menos aún parecen entender que la violencia de género es un problema real que necesita soluciones reales, en un país en donde la violencia crece y que llora un femicidio cada 35 horas.


Es fácil armar un discurso, grabar un vídeo y viralizarlo con publicidad. El verdadero desafío era superar los indicadores de gestión que dejó el Ministerio que desmantelaron, y transformar el PDF en una política pública real.

Por Romina Behrens

 
 
 

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