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Maltrato animal en San Julián: cuando el verso oficial tapa la crueldad

  • Foto del escritor: Santa Cruz Nuestro Lugar
    Santa Cruz Nuestro Lugar
  • hace 24 minutos
  • 2 Min. de lectura

Arranquemos por lo básico, sin vueltas ni eufemismos de oficina: en Puerto San Julián hubo maltrato animal. Del feo. Del que no se puede maquillar con un posteo de Facebook ni con hashtags institucionales.


Después de que trascendiera lo que pasó, aparece el comunicado prolijito de la Municipalidad. Sirenita, caballito, lenguaje frío y pulcro. Según ellos, todo fue un “procedimiento”: la Dirección de Comercio —sí, Comercio— informa que Zoonosis y Control Animal, junto a Operaciones Rurales de la Policía, “capturaron equinos sueltos en la vía pública” porque “representaban un riesgo para la seguridad vial y la integridad de los vecinos”.


Hasta ahí, el relato oficial. El problema es que la realidad va por otro carril.


Porque no hablamos solo de caballos sueltos. Se metieron en un campo cerrado. Rompieron alambrados. Arrearon yeguas con potrillos de muy corta edad, a los apuros, sin cuidado, sin criterio. Crías que no resistieron el trajín y murieron en el camino. Eso no está en el comunicado. Eso no entra en el copy municipal.


Después vino el remate: los animales que sobrevivieron fueron depositados en un predio cercado —las propias fotos oficiales lo muestran—, perteneciente a una agrupación tradicionalista. Tradicionalista de nombre, porque de tradición y cuidado animal, poco y nada. Sin garantías claras de bienestar, sin controles visibles, sin un plan serio. Animales amontonados, flacos, estresados, con potrillos a la par. Encierro y abandono disfrazados de orden.


Mientras tanto, el municipio sanjulianense se llena la boca hablando de “integridad de los vecinos”, pero de la integridad de los animales no dice ni mu. Nadie explica por qué se actuó así. Nadie da la cara. Ni Zoonosis, ni la Municipalidad, ni la Justicia, que elige mirar para otro lado como si esto fuera una pavada.


El comunicado dice “captura”. Lo que hubo fue persecución.


El posteo dice “riesgo vial”. Lo que hubo fue improvisación brutal.


Ellos dicen “control”. Los hechos dicen maltrato animal.


Y cuando el poder se esconde detrás de un texto frío y calla frente a la muerte de animales indefensos, el problema ya no son los caballos. El problema es un Estado municipal que pierde humanidad y pretende que nadie lo note.

Por @_fernandocabrera

 
 
 

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